OJO o ABAJO! CAMBIOS de SUPERFICIE...

Los cambios de superficie se dan constantemente: de asfalto a concreto, de concreto a lastre, de lastre a riachuelos, de seco a mojado, de carretera nítida a huecos y cráteres, líneas de tren, esferas de metal, alcantarillas, desniveles, etc. Parte de la supervivencia del motociclista consiste en ir siempre escudriñando con ojos de águila el camino que transita, más si recordamos que nuestra moto no pasa de tener sólo dos ruedas, o sea un 50% menos de tracción que un carro para mantenernos sobre la carretera.

Si alguna vez han ido en carro y han patinado al frenar en lluvia o en lastre, imaginen ahora el doble susto de que esto suceda yendo en moto. En mi caso no necesito imaginarlo porque es algo que ha pasado muchas, muchísimas veces, especialmente cuando empezaba mi trajín de motociclista de a diario. Actualmente, gracias a la experiencia, los sustos y la malicia acumulada les quiero compartir un poquito de lo aprendido para que pelen ojo y saquen colmillo y espuela en moto.


*La recomendación general siempre va a ser NO transitar tan rápido que no nos dé tiempo de anticipar y reaccionar ante cualquier cambio de condiciones de carretera. Una vez durante un paseo, hace como 2 años y resto, venía con volando en la Tornado como a 110km/h aprovechando la carretera abierta de Quepos a Parrita, cuando de repente se me materializó un cráter gigantesco en el puro centro del camino. Todo fue tan rápido que lo único que acaté fue pensar que me iba a matar si mi llanta delantera se iba en el hueco y salía por los aires. La velocidad y la sorpresa no daban tiempo de lograr una evasión segura, así que centré el hueco y me puse lo más recto y firme posible. Gracias a Dios el arote 21" de la Tornado, la velocidad y mi postura hicieron que la moto prácticamente levitara por encima del aterrador hueco de los mil demonios. No hubiera corrido la misma suerte con una llanta más pequeña y menor recorrido de suspensión. De más está decir que cuando me detuve para reponerme del susto, estaba blanco y aún no me la creía. No es vara que el hueco era de proporciones colosales y mi amigo, que andaba en una Bros 125 y por eso a menor velocidad, también se asustó al verme pasar por ahí. El otro tema acá es que si no conocen las condiciones generales de la ruta transitada, NO CORRAN! Una cosa es cuando ya uno se sabe los huecos, reductores de velocidad y todo y otra cuando asumimos más de la cuenta en territorio desconocido.


*Cuidado a la hora de frenar en carretera mojada, especialmente después de la primera llovizna tras varios días sin lluvia. Cuando cae el "pelo de gato" todo se vuelve resbaloso como por arte de magia y al manejar sin cuidado es fácil resbalar y pasar un muy mal rato en moto. Es con esta humedad inicial que sale a flote todo el aceite y gasolina acumulada y los motociclistas caídos en acción empiezan a manifestarse como abejones de mayo. En Estados Unidos es común que los motociclistas se esperen a que deje de llover totalmente o, por lo menos, a que unos 15 minutos de lluvia hayan lavado buena parte del material resbaloso de la calle. Ahora, en Costa Rica uno no siempre tiene ese chance y por lo menos a mí me ha tocado incontables veces tener que seguir el camino mientras cae la fina capa de lluvia sobre el camino. En este caso, si no podemos detenernos a esperar que la lluvia haga lo suyo, debemos tratar de circular por los extremos del carril, el izquierdo muy de preferencia, para encontrar menos manchas de aceite y dejar que las llantas de los carros "barran" un poco "el caldillo". Transitar por la izquierda del carril y guardar mayor distancia nos va a dar chance además de ir vigilando el retrovisor del conductor que va adelante y tener mejor tiempo de reacción ante un frenazo de aquel.

*Dentro del contexto de la lluvia, algo que ya había mencionado en otro tema, debemos evitar hasta donde sea posible todo tipo de señalización horizontal de la carretera. Entre más bonitas y mejor pintadas estén estas señales de Alto, de Ceda, de Paso Peatonal y semejantes, más peligrosas y traicioneras se van a volver para las llantas de nuestras motos. Lo mismo va para las líneas de tren (mi primera caída a los 300 km...70000 km atrás), tapas de alcantarillas, rejillas de metal, esferas reductoras de velocidad y demás superficies lisas. Si ya se hace imposible pasar de lado, debemos tener cuidado de nunca frenar, compresionar o cambiar bruscamente de dirección al pasar por estas superficies resbalosas, sino tratar de pasarles por encima lo más recto posible y sin hacer aspavientos para no patinar.

Si la moto cuenta con frenos antibloqueo, o ABS (del alemán Antiblockiersystem), vamos a tener un margen de seguridad mucho mayor bajo la lluvia y condiciones de poca tracción, pero en vista de que no todos contamos con esto en nuestras motos, lo mejor es siempre manejar con precaución y evitar resbalones potenciales bajo la lluvia. Ahora, siempre es posible que a pesar de todo este cuidado en algún momento alguna llanta de la moto derrape (casi siempre la trasera por ser la que origina la tracción directa con el suelo).

En estos casos, lo mejor que podemos hacer es mantener el freno trasero presionado (lo mismo que generalmente causa el derrape) y guiar la moto con la manivela y la vista hacia donde queremos ir. El dejar de presionar el freno trasero causaría que la llanta deje de derrapar y recupere su velocidad anterior, cosa que nos haría caernos hacia el otro lado de la moto. Incluso haciendo esto, la caída puede ser inevitable, pero "timonear" la moto con la manivela y la vista enfocada hacia donde sea más seguro para caer es mejor que entrar en pánico y hacer la torta peor.

Es aquí donde de todas formas vamos a asumir que usted, estimad@ lector@, fue lo suficientemente precavido como para llevar jacket con protectores, rodilleras, guantes, botas y un buen casco. Si no lo hizo, lamentablemente terminará pagando la pereza, "el a mí no me va a pasar" y el ahorro en jacket y "esas tonteras de motociclista aburguesado" con su propio pellejo.


*Arena, piedrilla, lastre: es bastante común encontrar superficies de poca tracción en los paseos largos fuera del Area Metropolitana, donde de un momento a otro pasamos del asfalto a caminos más agrestes. También vamos a encontrar de esto en los lugares aledaños a construcciones y sitios de obras públicas, donde el viento, la lluvia y el tránsito vehicular esparcen el material sobre la calle y la falta de cuidado de parte de los motociclistas hace el resto. A la hora de pasar del asfalto al lastre nunca hace daño disminuir la velocidad, ya que los frenos y las llantas de la moto no nos van a responder ni parecido a cómo lo harían sobre una superficie más estable.

En lo personal, siempre llevo botas para andar en moto (y sin ella) y soy cuidadoso a la hora de frenar la moto y posar los pies sobre caminos con arenilla o piedra, pero hasta al mejor mono se le cae el zapote. La última que me pasó fue durante el Viaje Epico narrado en otro tema del blog, cuando íbamos de Monteverde a Tilarán por un camino de lastre de más de 35 km. Al querer bajarme de la moto a revisar la llanta trasera de mi amigo, mi suela, que estaba algo gastada, hizo que se me resbalara el pie y me fuera de lado en cámara lenta como un patito de tiro al blanco, con todo y moto. No me pasó gran cosa, pero de no haber tenido la protección que traía encima el golpe en la rodilla, el codo y el hombro hubieran sido considerables al recibir los más de 150 kg de la Suzuki DR650 que había alquilado para el viaje. Nada divertido!

*Surcos de desague: los mismos que uno se encuentra bajando de Cartago a Tres Ríos por la pista. Es bueno bajar un poco la velocidad al pasar por estos, especialmente si ha llovido, pero en realidad, a parte de sentirse feo en las llantas de la moto, no pasa nada. Entre más gruesa sea la llanta que llevemos vamos a contar con mayor estabilidad, pero incluso con una llantita delgada tipo Suzuki AX100 y semejantes, no pasa nada al bajar por los surcos estos de la calle. Es cosa de saber que se va a sentir feo y acostumbrarse a la idea sin entrar en pánico. Más de una vez me tocó ir de noche y de bajada bajo la lluvia o con la carretera mojada en mi histórica GN125H y pasaba con mucho miedo, pero ahora es otra cosa gracias a la experiencia y el conocimiento de que los surcos de desague "ladran pero no muerden.

*Sombras en el camino: las sombras que los árboles y objetos grandes similares proyectan sobre la carretera muchas veces pueden contribuir a ocultar huecos y cambios de superficie como arenilla y piedras, hojas húmedas, barro, manchas de gasolina y aceite, etc. Aunque sea sólo por la precaución, debemos echar buen ojo antes de entrar a estas zonas y bajar un poco la velocidad si no no es posible desechar la sospecha de sorpresas bajo las sombras.

*Pozas y riachuelos: Aquí asumimos que si tratamos de pasar por una cierta masa de agua como una charca, poza o riachula, nuestra moto tiene mufla alta y ya nos hemos asegurado de que el nivel del agua no aumento conforme vamos entrando al agua con la moto. La malicia está en fijarse en las ondulaciones del agua, de tal forma que si la superficie se ve lisa y calmada podemos inferir que el nivel del agua es alto. Lo contrario sería si en alguna pasada de la corriente se ve espuma o irregularidades, que son indicadores de que las piedras y troncos al fondo causan cambios en el movimiento superficial del agua y la profundidad no va a ser tanta. Por atrevido y falto de precaución ya me tocó pedir grúa desde La Fortuna de San Carlos hasta Curridabat, al tratar de pasar una poza que empezaba con poca profundidad y se iba haciendo más honda al avanzar. Toda una historia para contar otro día con más tiempo! Moraleja: revisen el nivel del agua de cerca y métanse si es el de caso, pero no se vayan a tirar para que se les apague la moto a media pasada. En el peor de los casos, ojalá que tengan seguro y puedan pedir grúa, como terminé haciendo yo y sin pagar ni un cinco, o aprendan algo de mecánica de supervivencia.

*Barro: la bronca con el barro es que a menos que andemos unas buenas llantas de taco, en dos toques nuestras llantas pueden quedar tan llenas de este lustre café que vamos a empezar a patinar sin mucho control. Además, si se van en un charco de barro por más liviana que sea la moto, no van a lograr sacarla fácilmente porque va a pesar como mil diablos. Ojo al video con nuestro socio y amigo Steven durante nuestro viaje a Cinchona hace varios meses.

*Musgo: este se forma en toda una gama de superficies distintas cuando hay suficiente humedad y otras condiciones. Aunque a veces se ve bonito, hay que eliminar todo rastro de musgo en las superficies donde caminamos o transitamos con nuestros vehículos, a menos que no nos importe ir avanzando y de un segundo a otro estar patas arriba y golpearnos en la caída. La última de estas fue cortesía de mi Tata, cuando regresaba de una carne asada en su casa. A pesar de que ya le había recomendado que pasara un cepillito de raíz ahí para que no se resbalara nadie caminando ni al pasar en vehículo, me tocó a ´mi irme patinando de bajada en la Tornado hasta terminar en el piso, con la moto arrecostada y con la manivela torcida y un direccional quebrado.


Si han leído hasta acá, los felicito! Por fuerza habrán aprendido una o dos cosas o, cuando menos, habrán confirmado cosas que ya sabían y que ahora van a tener más frescas en la mente. Nunca debemos olvidar que en la medida en que nos entrenemos para afrontar los distintos escenarios de cambios de superficies sobre nuestra moto podremos gozar de mayor seguridad para volver a casa y seguir disfrutando del maravilloso mundo de las dos ruedas con motor. Nos vemos en carretera!


R.



Interesad@ en sacar licencia? Consejos para escoger su primera moto? Cómo ir dando los primeros pasos? En el blog hay mucho más de lo que se ve en la primera página, así que l@s invito a ver las otras páginas en "Entradas antiguas" al puro pie de cada página y a seguir el blog. Me pueden contactar al 8814-9694.

MOTO DESDE CERO va a MOTOCICLETAS BAVARIAN (BMW)!










Hace dos semanas Bavarian Motors, la división de motocicletas, abrió al público la Escuela de Manejo BMW. Ubicados en Pavas, por la Jacks, esta es otra opción para aprender a manejar moto...al estilo Moto desde Cero!

Este servidor ya había atendido a un cliente de Bavarian que nos contactó a través de Moto desde Cero y luego a una ejecutiva de ventas de la misma compañía (ya no trabaja con ellos). A raíz de esto poco a poco empecé a entrar en contacto con don Marco Arvide, Gerente General, quién me expuso su visión y yo la mía. Tras varias semanas de conversar y organizar mis horarios en mi trabajo regular de "call center" y las clases de Moto desde Cero, don Marco y yo cuadramos para iniciar con la Escuela de Manejo BMW.

Mi estimado socio Carlos Velazco se ha estado ocupando más activamente de los clientes nuevos de Moto desde Cero, mientras que yo atiendo a los nuevos alumnos de BMW, a los Moto desde Cero que ya casi están a punto de ir por licencia y a uno que otro nuevo estudiante si mis nuevas obligaciones lo permiten. Steven, por su parte, sigue colaborando cada vez que necesitamos la XT660 para preparar y llevar a algún estudiante a licencia.

El panorama para tod@s aquell@s que quieren aprender a manejar una moto no podría ser mejor y mi objetivo personal como instructor de manejo, sea a través de Moto desde Cero o Bavarian Motors, es seguir contribuyendo a crear una mejor cultura motociclística en nuestra querida Costa Rica. Ya es hora de que cualquiera pueda aprender a manejar una moto con instructores profesionales, que pueda recibir asesoría sobre equipo de protección y compra de su moto, que pueda ser parte del mundo de las motos como Dios manda: segura y responsablemente!

Seguiremos entonces enseñando para la gente de la Marca de la Hélice en Pavas...con sabor a Moto desde Cero!


Rodrigo Montero








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Las Licencias más Recientes de Moto desde Cero!

Como ya lo saben los amigos y amigas del blog, nos enorgullecemos montones de cada triunfo de nuestr@s estudiantes, ya que cada licencia que obtienen viene siendo un granito de arena más para nuestra meta de crear una mejor Cultura Motociclística en Costa Rica. Si bien es cierto que nos falta mucho, cada licencia cuenta y queremos aprovechar la coyuntura para hacer un repaso de algunas de las últimas licencias obtenidas.


Licencia no. 49: uno de nuestros alumnos "casi desde cero", Roberto C., que empezó sus entrenamientos motociclísticos en Pavas, en el parqueo de Bavarian Motors (BMW Motos) y después nos contrató para prepararlo a profundidad en el manejo de moto A3 y eventualmente hacer la transición hacia moto A4. Tras poco más de 20 horas de preparación y clases a domicilio, Roberto logró un dominio excepcional de su G650GS y la prueba de manejo fue como un paseo por el parque. Entrevista acá.

Licencia no. 50: el estimado ex-alumno y ahora compañero de foro en Tico Racer, Pablo A. (CRBiker), nos cuenta un poco sobre su experiencia y nos brinda consejos muy útiles. Reproduzco textualmente un par de párrafos de su comentario:


Muy buenos los consejos que se dan en este blog y durante la preparación para la prueba practica de manejo,y aunque se mencionan quisiera recalcar algunos aspectos que habiendo ya vivido la experiencia de sacar la licencia me parece importante compartir:

*Amarrarse el casco el día de la prueba ya que se puede hacer el circuito de pruebas como si fuera Valentino Rossi pero por ese detalle los pueden reprobar(no quiero ni mencionar este asunto....)

*Por alguna razón el evaluador nos hizo empezar de manera perpendicular a la fila de conos,en lugar de paralelo como yo y todos los que estábamos ese día esperábamos que hubiese sido. Esto nos obliga a realizar prácticamente una vuelta en U para poder rodear el primer cono y seguir haciendo el resto. Ojo por que esta maniobra obliga a tener un control total de la maquina a baja velocidad y así como puede haber sido una ocurrencia del evaluador ese día (no me extrañaría) puede ser que se vaya a convertir en una norma a futuro

*Si pasan la parte de conos y el ocho, recuerden muy bien quien los llama para salir a la calle a hacer la otra parte de la prueba. No pierdan de vista a ese evaluador, ya que normalmente hace a las motos esperarse a la salida del plantel y luego sale de pronto ya sea en buseta o carro sin esperar y con costos avisa para que lo sigan, entonces si uno esta viendo para el ciprés el mae se le puede ir y hasta ahí llegaron.

Licencia no. 51: legítimo alumno "desde cero", Carlos J., que nunca había andado en moto, logra sacar su licencia A3 para poder disfrutar de su querida Bajaj Pulsar 200. El mismo día que recibió su primera sesión de clase nos contrató para ir a escoger y llevarle su "primer amor de dos ruedas" de la agencia (Masesa) en Paseo Colón hasta su casa en Coronado. A pesar de las correcciones, objeciones y uno que otro sustillo normal el aprendizaje, Carlos ahora anda para arriba y para abajo en su Pulsar de Coronado al TEC y luego de vuelta. Se acabó la pega de andar en bus y gastar platales en taxi! Entrevista aquí.

Licencia no. 53: Don Adrián, empresario y dueño de un restaurante en las afueras de Turrialba viajó más de 75 km para hacer nuestra rigurosa preparación de conos y el simulacro de prueba para obtener licencia A4. Dos días después de la práctica fuimos a Plaza Víquez y don Adrián se lució con la prueba. Más adelante es muy probable que atendamos al hijo de don Adrián también.

Licencia no. 54: Oscar Z., tras poco más de 2 angustiosos años de andársela jugando y un accidente de tránsito sin licencia ni seguro, decidió hacer las cosas bien y contrató a Moto desde Cero para su preparación de licencia. Debido a la saturación de la sede de San José (Paso Ancho-Plaza Víquez) ante la Nueva Ley de Tránsito y la urgencia de Oscar, nos trasladamos hasta San Ramón para obtener su licencia y de una vez documentar la prueba de manejo en esta sede regional ubicada a 65km de San José. Nos referiremos con todo lujo de detalles a esta experiencia más adelante en un tema aparte. No se lo pierdan!

Licencia no. 55: Tras bastantes kilómetros de andársela jugando bien feo, Víctor L. logró terminar la preparación que habíamos empezado desde diciembre del año pasado. Probó suerte yendo solo a sacar licencia y reprobó. Gracias a Dios está vez sí nos hizo caso y, a pesar de la poca antelación que nos dio y las razonables dudas que tuvimos sobre si iba a pasar o no, se las ingenió para pasar los conos y que los evaluadores no vieran un pequeño error que cometió al casi salirse del circuito de prueba. Consciente de que aún necesita mejorar, ya tiene la licencia en la mano y está en conversaciones con mi agente de seguros para estar más preparado para las eventualidades viales que nos atañen a los motociclistas. Felicidades, cómo nos costó!

Licencia no. 57: con Mario Ch., quien nos contactó de emergencia faltando menos de 3 días para su prueba de manejo, nos vimos obligados a trabajar contra reloj y hasta a pedir ayuda a un ex-alumno, Esteban L. (Tebi, en Tico Racer), para llevarlo en nuestra moto mientras yo me hallaba ya en mi otro trabajo. Afortunadamente entre mis asesorías virtuales, Tebi y yo pudimos sacar la faena para que Mario pueda ahora ir a sacar su A3 y disfrutar de su pandillera china. Cuál fue la sorpresa cuando después de su prueba, nos contactó para que preparáramos y lleváramos a su señora al día siguiente!

Licencia no. 58: Nuestra primera licencia con aroma de mujer en Moto desde Cero! Tras vencer al reloj haciendo la preparación de conos hora y media antes de la cita en Paso Ancho y hacerse amiga de nuestra Génesis roja, Gina C. logró estar física y mentalmente lista para pasar la prueba sin ningún problema. Ejemplo de que las mujeres sí pueden manejar algo de dos ruedas más que una bicicleta o "scooter", Gina suma su licencia A3 a sus demás licencias de carro y camión de carga. Si bien es cierto que pensábamos que nuestra Alumna Promesa (empezó casi desde cero con nosotros) iba a sacar esta primera licencia femenina, nos alegramos mucho por este simbólico suceso que abre las puertas a otras mujeres para que se animen a andar en moto de marchas y no creerse los cuentos machistas o facilistas del andar en moto.


Quedamos a la espera de nuestras siguientes licencias por sacar y seguiremos en esto hasta que Dios nos permita. Qué vivan las motos y quiénes las manejamos de la forma más segura y responsable posible! Nos vemos en carretera.


R.



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MOTO DESDE CERO: Próximamente...


Hola, gente!

Por razones de tiempo, cansancio y falta de disponibilidad de computadora, se me ha hecho casi imposible volver a escribir. Los nuevos temas e ideas se aglomeran en mi atareada cabeza como la gente que quiere sacar licencia ahora con la Nueva Ley de Tránsito...Les dejo un pequeño adelanto de lo que viene...que viene bien bueno!!!


MOTO DESDE CERO VA A SAN RAMÓN: conozca de forma virtual y bien de cerca cómo es la prueba de manejo, para carros y motos, en San Ramón. Todo mundo dice que es súper fácil, pero...qué tanta verdad hay en esto y por qué?

VIAJE EPICO: hace rato inicié esta narración pero no se ha podido terminar, más ahora que mi hermanilla, la dueña de la compu, la utiliza en los veintiúnicos ratos en que yo puedo ponerme a escribir. Pronto estaré terminando la crónica del Día 2 y comenzando el Día 3 y Final. 1000 km en 3 días no se narran de una sentada, así que sigan atentos...

Además, hablaremos pronto de la culminación de la mini meta de las 50 Licencias de Moto desde Cero y de los cambios en la pasada de los conos en el MOPT Plaza Víquez y de la ALUMNA PROMESA de MOTO DESDE CERO!!

Esto y un montón más apenas los compas que ocupan sacar licencia para ayer me den un respiro y me acomode mejor con las horas para seguir compartiendo la pasión con tod@s ustedes, mis querid@s lector@s. Sigan apoyándonos con su lectura, comentarios y pasando la bola entre otros amantes de las motos que aún no se animan. Aquí estaremos hasta que Dios nos permita!


Rodrigo Montero
Moto desde Cero






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DE LICENCIAS , CONOS Y CALLE

Ultima actualización: Noviembre 2014


Hemos estado teniendo cualquier cantidad de cambios y enmiendas a la Ley de Tránsito, a la vez que bastante novedades en la forma de evaluar las pruebas de manejo.  Desde enero 2012 se cambió totalmente el trazado de la prueba de manejo en San José, tanto para carros como para Motos, y nos fue necesario variar también la preparación que recibían en este entonces los alumnos de la Escuela.

Al poco tiempo los cambios que se habían introducido en San José se empezaron a dar en las 9 sedes regionales del MOPT-COSEVI en todo el país (Pérez Zeledón, Alajuela, San Ramón, San Carlos, Puntarenas, Guápiles, Limón, Liberia y Río Claro).

Si bien es cierto que hubo un tiempo en que Moto desde Cero llevaba a sus alumnos a cualquiera de las sedes regionales, en los tiempos en que obtener una cita de prueba de manejo en la Capital duraba entre 3 y 6 meses, esto cambió cuando empezaron a agilizar la atención al público y el tiempo de espera en San José pasó a ser de  un mes, luego dos semanas y, en este momento, de menos de una semana.  Esto por un lado agilizó nuestra atención de los estudiantes de la Escuela, pero por otra parte, al volverse innecesario seguir llevándolos a las sedes fuera de San José y hasta del Valle Central, ha hecho que ya no manejemos datos frescos y actuales sobre puntos específicos de las regionales.

La siguiente información se enfoca en detalles generales que se aplican para cualquier de las 10 sedes existentes.  Los detalles específicos los pueden reportar los usuarios nacionales del blog en la sección de comentarios. Echemos un vistazo entonces:




LICENCIAS DE MOTO, Categorías


Estas son las cilindradas que deben tener las Motos para presentar la Prueba de Manejo:

A1: 125 cc para abajo (antes de Nueva Ley: 50-90cc)

A2: 126-500cc (antes de Nueva Ley: 91-125 cc)

A3: 501cc para arriba y sin límite (antes: 126-500 cc)

A4: La última modificación a la Nueva Ley la derogó, así que para el año 2017 los últimos que todavía tenemos licencia A4 vamos a renovar para A3 y guardar el plastiquito de recuerdo (antes: 501 cc en adelante).


DISTANCIA DE CONOS EN PRUEBA PRACTICA


A1 y A2:  4 metros entre uno y otro (algunos bateadores dicen que están a 3 metros, pero no es cierto).

A3: 5 metros entre uno y otro.


No hay límite de tiempo ni velocidad indicada para pasar entre los conos, así que NO hay necesidad de correr. Sin importar el tipo o cilindrada de la moto, los conos se pasan SIEMPRE en primera, despacito y con buena letra. Hay que maniobrar sin poner los pies y sin rozar, botar o brincarse algún cono (sólo se permite un intento) y hay que poner mucha atención al lado de entrada a los conos que el evaluador especifique.   Esta es la parte donde más gente pierde la prueba simplemente por falta de preparación y exceso de confianza. Recuerden que andar en línea recta cualquier bombeta lo hace (no en vano en Costa Rica "medio mundo sabe andar en moto"), pero manejar la moto con dominio total a baja velocidad requiere bastante práctica. Si dentro del plantel hay demarcadas flechas antes de llegar a un Alto, ponga la direccional indicada y quítela luego de completar el cambio de dirección. No olvide que desde hace rato en la Nueva Ley se dijo que las Motos deben andar las 24 horas con la luz frontal encendida, entonces si va a prueba y no lleva el foco delantero bien prendido, pierde la prueba.


RECORRIDO EN PRUEBA PRACTICA

Los recorridos en calle para prueba de manejo generalmente rondan los 3 km y pasan por semáforos, Altos, Cedas, zonas escolares, líneas de tren y zonas con velocidad restringida. Aunque cada sede tiene un recorrido asignado, este puede ser cambiado en cualquier momento a conveniencia temporal o permanente de los evaluadores.  No es tan importante saber por dónde va a ser la vuelta en calle siempre y cuando se respeten todas las señales de tránsito, pero es una excelente idea dejar la menor cantidad posible de cabos sueltos y conocer de antemano el recorrido y las mañas de los evaluadores para esa ruta. Las siguientes son recomendaciones generales para cualquier recorrido en la sede que sea:


*Casco amarrado, chaleco o tiras reflectivas y patilla lateral guardada antes de comenzar prueba.

*Altos y Cedas igual, con ambos pies en el suelo, llanta delantera detrás de raya o palo del Alto y deteniéndose al menos 3 segundos.

*Poner y quitar direccionales según corresponda.


*Semáforos en amarillo y adelantamientos prohibidos.

*OJO a límites de velocidad y zonas escolares.

*NO se quede rezagado en el recorrido. Trate de seguir al evaluador más de cerca al ir llegando a esquinas, Altos o semáforos.

*Su conducción defensiva está en evaluación, NO la de los demás.


DATOS COMPLEMENTARIOS:


*Sea puntual y vaya con todo los documentos necesarios a mano:

1) Cédula (al día y sin rayones o alteraciones)
2) Dictamen médico (validez 6 meses, ahora "virtual")
3) Comprobante de pago del entero (en el banco o por internet)
4) Marchamo 
5) Hoja de RTV 
6) Título de propiedad (no es necesario, pero es mejor llevarlo). 

Volviendo un momento al tema del Dictamen, antes se hacía a mano y le daban a uno la hojita con los datos, mientras que ahora el médico digita los datos en una computadora y luego le dan a uno un número de comprobante (puede ser que lo envíen al correo o a veces dan un comprobante con el número de dictamen. Incluso he visto gente que tiene internet en el celular y muestra la pantalla del teléfono para que los guardas a la entrada verifiquen el número de dictamen. El costo oficial actual es de 18000 colones y ya no es negociable como antes.

Hay que presentarse media hora antes de la hora oficial asignada para el examen. Si su cita es, por ejemplo, a las 10 a.m., debe estar en el plantel a las 9:30 a.m. Después de registrar los papeles personales y de la Moto, el funcionario de la ventanilla le va a indicar que se vaya para el plantel y espere a ser llamado a las 10:30 a.m., aunque no se extrañe si ya por ahí de las 10:15 a.m. les indican a todos los que esperan que pasen adentro. Si va a una sede lejana váyase con tiempo de sobra para cualquier eventualidad.

*Ponga atención a lo que dice el evaluador y si es necesario repítaselo mentalmente para no olvidarlo. Si necesita preguntar sobre algo que ya se dijo, no se extrañe si el funcionario se molesta (nuevamente, ponga atención desde antes), pero ni modo, no pierda la prueba por quedarse con la duda.

*La mayor parte de la gente falla al entrar por el lado opuesto al que indicó el evaluador con anterioridad o en la pasada por las dos línea paralelas que hay que sortear sin majar tales rayas. La inatención, la falta de dominio y una pobre preparación aquí cuestan la prueba entera.

*Nuestras prácticas al estilo Moto desde Cero en la Escuela de Manejo BMW son siempre a 1 metro menos que los conos de la pruebas A1 y A2,  y a 2 metros menos para A3, sin mencionar que es un desnivel mucho más pronunciado que en el plantel de la sede. Nuestros alumnos más ambiciosos y avanzados practican los conos en cuesta con el instructor atrás. Es mejor sudar en las prácticas que en el examen! Aunque este es un tema general, para los que van a San José, las motos pequeñas hacen 6 conos y las Grandes, de 501cc en adelante, 5 conos.

*Es pésima idea ir a improvisar a la prueba con una moto que no se conoce bien. Sacar su licencia es un paso demasiado importante como para ir a "jugársela" y el vehículo para la prueba es una variable fundamental para el éxito.

*Montones de gente inexperta y-o experimentada pero con graves imprecisiones de manejo quiere sacar licencia A3 sin tener en cuenta que manejar una moto grande, potente y pesada no debe tomarse a la ligera. Es mejor adquirir experiencia primero en motos de cilindrada más modesta y luego hacer la transición a la moto grande. En Moto desde Cero ofrecemos la opción de preparar gente para licencia A3 únicamente después de haber realizado un diagnóstico y corrección de habilidades básicas, especialmente de frenado, conducción ocular y dominio a baja velocidad. En muchísimos casos los aspirantes no califican y a menos que acepten llevar las clases de nivelación en nuestras motos pequeñas, nos vemos forzados a rechazarlos para el Paquete de Licencia A3.

*Si usted es extranjero, va a tener que realizar varios trámites extra que los nacionales no tenemos que hacer. No importa si usted convalidó licencias de su país natal y le dieron licencias ticas, pero si va a tomar un examen práctico para alguna licencia que nunca tuvo en su país, se va a ver obligado a tomar el Examen Teórico. De nuevo, si tiene licencia B1 tica, por ejemplo, pero convalidada, y nunca ha tomado el Teórico en Costa Rica, lamento tener que decirle que va a tener que hacerlo. Nada de estar pensando en comprar licencias, como un montón de extranjeros pretender hacer acá y me preguntan por "contactos" para conseguir licencias corruptas! Ya estamos grandecitos, señores, hagan las cosas bien. Lo primero que tienen que hacer es ir a la Dirección de Educación Vial, Paso Ancho, a que les ingresen los datos en el sistema y se puedan matricular para el Teórico. Ahí les dan los detalles específicos, que hay varias categorías en el estátus migratorio y el trámite puede variar un poco en cada caso. Si no manejan bien el español, no van a poder tomar el Teórico y, alternativamente, habría que considerar la opción de aprovechar la próxima visita a su país para ganar la licencia de Moto allá para convalidad al regreso acá.


*Considere la prueba de manejo como una operación militar con su preparación debida. Plan de entrada, plan de salida y planes alternos si las cosas no salen según lo previsto. Parte de esto es ir a ver a otros haciendo la prueba de manejo para aprender de sus errores y de la dinámica general de la prueba.

*Enlaces útiles:

Página del COSEVI para matricular citas (es mejor que llamar al nuevo Call Center)

Texto de la Nueva Ley, página COSEVI. Ver Artículo 85 para Tipos de Licencias.


Espero que les sirvan los consejos y que puedan sacar su licencia pronto! No olvide que no es una licencia 007 y que tener licencia no quiere decir que usted ya sabe manejar, pero es un paso más seguro y responsable hacia esa meta.


R.




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La importancia de las MANIOBRAS A BAJA VELOCIDAD



En nuestras clases de manejo el tema de las maniobras a baja velocidad es un tema en el que hacemos muchísimo énfasis, tanto que de repente algún alumno menos paciente y no tan disciplinado habrá pensado que nuestro objetivo secreto es prolongar las clases para terminar cobrándoles más dinero. Nada más alejado de la realidad.

Hay que tener en cuenta que con algo de práctica es más o menos fácil aprender a llevar la moto en línea recta, sin que se esté apagando a cada rato. Tampoco es tan complicado empezar a darle vueltitas a la manzana mientras sentimos la brisa en la cara andando por el barrio o residencial donde vivimos. De hecho, si uno tiene buen equilibrio de bicicleta y sabe manejar carro el proceso es todavía más llevadero. Por esto no es de sorprender que nos lleguen a menudo alumnos (casi siempre hombres) que dicen que ya saben manejar moto y que quieren nada más prepararse para sacar la licencia (nada raro que de una vez quieran la A4, de 501 cc en adelante y sin límite).

El asunto de fondo tiene que ver con el planteamiento de que "nadie maneja moto si no la sabe controlar a baja velocidad". Volviendo al punto de manejar casi exclusivamente en línea recta, cualquiera puede montarse en la moto, meterse a pista y acelerar hasta 100, 150, 200km/h si la moto y la carretera lo permiten. Poco mérito tiene girar el puño del acelerador hacia atrás y dejar que la moto agarre impulso conforme trabajan el carburador o la inyección eléctronica.

Pero entonces, qué pasa cuando a este hipotético motociclista se le acaba la calle abierta y tiene que empezar a aminorar la velocidad porque a) hay un embotellamiento adelante, b) se le atravesó un perro o le frenó de repente otro conductor, c) entra a una serie prolongada de curvas y contracurvas de radio desconocido y no las calcula bien? Es en estos casos donde entra en juego el manejo de precisión a baja velocidad, las frenadas y compresiones, todo un conjunto de habilidades que no necesariamente se logran con sólo andar en moto (y lo digo porque me tocado corregir la frenada y trabajar el giro de derecha a izquierda en algunos solicitantes más experimentados que buscan nuestro servicio de preparación para A4). Imaginen ahora estas deficiencias de manejo en un estudiante menos entrenado pero que ya se cree motociclista hecho y derecho...


Para no quedar nada más en la crítica, aportamos algunos de los principales elementos de conducción y dominio a baja velocidad que trabajamos en nuestras clases de Moto desde Cero:


1) Control de Clutch, Acelerador y Frenada básica:

Andar en moto, si se quiere aprender bien, se aleja mucho del famoso "métale primera y déle gas", que es como mucha gente le enseña a manejar a uno que otro amigo. Primero hay que "jugar" con el embrague o clutch para ver qué tanto recorrido tiene la manilla antes de que se quiera apagar la moto. Después hay que agarrarle el toque al puño del acelerador: así nos aseguramos de no darle más gas de la cuenta a la moto y que vaya a salir desbocada. Este miedo es muy común en los alumnos principiantes, pero después de unos 15-20 minutos de hacer los ejercicios de precisión que les indicamos mientran ven las revoluciones del tacómetro, ellos mismos se van dando cuenta de que tampoco es tan fácil que la moto salga volando apenas le den algo de aceleración. El tercer punto es la frenada básica, la que se realiza a un máximo de 20 km/h e involucra ambos frenos de forma tal que la moto se detenga como una pluma, sin sobresaltos ni clavonazos de suspensión delantera.


2) Giros completos hacia la izquierda y derecha:

Este es un ejercicio fundamental para manejar la moto, más si tenemos en cuenta de que en el desplazamiento de la moto las trayectorias curvas y semi curvas predominan. Siempre a baja velocidad y balanceando el uso del clutch y el acelerador, vamos a dar vueltas completas alrededor de un punto fijo (un cono, una botella, una marca en la calle, etc). Los giros deben ser lo más simétricos y circulares posible (no elípticos) y al principio se vale poner los pies. Más tarde la meta va a ser realizar los giros sin necesidad de poner los pies para nada. Las vueltas deben ser tan, pero tan lentas que el sólo hecho de hundir la manilla del clutch alcance para que la moto pierda la mayor parte de la velocidad de avance (desconectar la transmisión). En esta etapa es crucial NO aplicar el freno delantero, sino el clutch para desconectar la transmisión a la llanta trasera y evitar el avance no deseado de la moto. Al utilizar el freno delantero mientras damos el giro lo único que vamos a conseguir es que la inercia que lleva la moto de repente se vea transmitida a la suspensión delantera, que el frente de la moto se hunda bruscamente y que nos terminemos cayendo en cámara lenta hacia el lado interno del giro ("caída de pato"). Cabe resaltar que siempre hay un lado hacia el que nos cuesta más dar la vuelta (le llamo "el lado débil o díficil") y ése es el que hay que trabajar el doble. Como dato curioso, el lado débil para los derechos es el giro en dirección a las manecillas del reloj, pero también he tenido alumnos zurdos que tienen dificultad con ese mismo lado.


3) Salidas en cuesta:

Tod@s conocemos historias o recordamos las propias de cuando estábamos aprendiendo a manejar carro o moto y nos llevaban a practicar a una cuestota de todos los demonios. Para mis alum@s avanzad@s tengo siempre un par bajo la manga y casi siempre se la sudan y me detestan por unos minutos, pero a la larga siempre me terminan agradeciendo el entrenamiento fuerte para la vida real. La pendiente de la cuesta debe irse dosificando según la pericia del alumno y el objetivo final siempre va a ser que éste pueda dominar el desnivel con un pasajero montado atrás. Para lograr esto, es necesario coordinar el uso del freno (ya sea trasero o delantero) y los otros controles (clutch y acelerador) para hacer la salida. Hay que tener en cuenta que si la moto ya está mostrando disposición para salir pero no liberamos el freno, vamos a terminar con la moto apagada. Para salir en cuesta y que mi alumno tenga totalmente libre la mano del acelerador, los enseño a frenar con el pedal. Ya con un poco más de práctica es bueno también ejercitarse en la misma salida pero sosteniendo la moto con el freno delantero, lo que permite tener ambos pies en el suelo y obtener mayor estabilidad (como al tener que salir en cuesta con un pasajero atrás).


4) Frenada con pasajer@ o carga adicional:

Si la distribución de peso ideal, al menos de muchas motos modernas, viene siendo cercana al 50% adelante y 50% atrás, la conducción con pasajero afecta en buena medida esta relación. Jamás va a ser lo mismo ir en la moto a 60 km/h y detenernos en X distancia que tener que hacer lo mismo con un pasajer@ de 50, 70 o 100 kilos. La calidad, intensidad y distancia de frenado van a cambiar de una manera tan drástica que debemos entrenarnos constantemente para adquirir este control de frenada sin que nos afecten las variables de peso del pasajero o de carga. Lo contrario es pecar de ingenuidad e ignorancia en el manejo de la moto.


5) Ejercicio de conos "slalom":

Hay muchos ejercicios de conos u obstáculos que se pueden realizar para aumentar nuestro dominio y pericia en la moto. Uno de los más comunes es la pasada de conos en secuencia de curvas y contracurvas sin poner los pies, tocar, botar o brincarse alguno de los conos. Los obstáculos pueden estar en línea recta o ligeramente ondulada (más difícil), pero el truco consiste en calibrar los medios giros entre conos de tal forma que la llanta delantera pueda pasar en el puro medio del par de conos en un ángulo cercano a los 45 grados. Esto nos va a asegurar una trayectoria curva que nos mantenga igualmente alejados del cono A como del cono B; así nos cuidamos de no pasar cerca de ninguno y de no arriesgarnos siquiera a botar o tocar los obstáculos. Hay que mencionar que los conos se pueden pasar más o menos rápido o despacio, pero a mayor velocidad de pasada, mayor control para inclinar, "acostar" o "bailar" la moto vamos a requerir. Aunque muchos consideran que este es un enojoso ejercicio para pasar la prueba de manejo y ganar la licencia, la aplicación en la vida real de esto es poder desplazarnos a baja velocidad entre filas de carros semi estacionados, como cuando entramos a una presa o congestionamiento vial.



Si bien es cierto que hay muchísimos más ejercicios, junto con variaciones y combinaciones de todos los anteriores, podemos decir que estos son al menos los principales en cuanto a manejo de precisión a baja velocidad. A menudo me toca "aterrizar" a los nuevos estudiantes que llegan a las clases y que creen que por saber arrancar la moto y dar un par de vueltas ya "saben" andar en moto. Esto no es una cuestión de ego, sino de humildad para aprender y sobre todo, aprender bien, porque en la medida en que no controlemos nuestra moto, ella nos va a controlar a nosotros y eso es muy peligroso. Recordemos que "nadie maneja moto si no la controla a baja velocidad".


R.





Interesad@ en sacar licencia? Consejos para escoger su primera moto? Cómo ir dando los primeros pasos? E000n el blog hay mucho más de lo que se ve en la primera página, así que l@s invito a ver las otras páginas en "Entradas antiguas" al puro pie de cada página y a seguir el blog. Me pueden contactar al 8814-9694.

Crónica de un VIAJE EPICO!


En un universo muy lejano y hace mucho tiempo, dos amigos de toda la vida que se conocían desde los tiempos en que los dos andaban por todo el barrio en bicicletas BMX llenos de chollones, trazaron un maravilloso plan de realizar un viaje en moto como nunca habían imaginado. El plan sonaba divertido, osado, aventurero...casi como esos propósitos de fin de año que nos trazamos año con año pero nunca o casi nunca cumplimos por esto o por aquello.

Sin embargo, un buen día estos dos amigos lograron escapar a los hechizos de la todopoderosa rutina y llevaron a cabo lo impensable: apartar 3 días completos de su absorbente monotonía diaria para recorrer 1000 km por un sinfín de lugares del territorio nacional!

Sus ancestros aún cuentan la historia...


DIA 1: Martes 5 de enero, 2010

La noche anterior nos reunimos tarde, alrededor de las 11 p.m., para discutir los últimos detalles del inicio del viaje. Ambos dormimos poco, en parte por la emoción y porque nos acostamos tarde, así que no fue sorpresa amanecer con los ojos pegados en la nuca del puro sueño. Cuando llamé a Francisco, conocido en los bajos mundos de José María Zeledón y Curridabat como El Afko, resultó que se le habían pegado las cobijas más que a mí y que no íbamos a salir a tiempo.

Cuando El Afko pasó a mi casa en carro me apresuré por salir y no atrasar más el plan. De ahí nos fuimos hacia Paseo Colón para recoger en Wild Riders la moto de alquiler, una Suzuki DR 650 SE, mientras El Afko se iba a hacer las últimas vueltas para dejar lista su partida conmigo. Habíamos acordado que él iba a manejar mi Honda Tornado (250cc) y que yo iba a manejar la DR, ya que él conocía bien mi moto y yo quería matar fiebre con una moto de mayor cilindrada como la Suzuki en cuestión.

El asunto de la moto de alquiler se atrasó montones...hubo que cambiarle a última hora la cadena y hasta me tocó irme, con tal de ponerme en camino, con el velocímetro desconectado porque el cable venía reventado del último cliente que la alquiló. De salir de Wild Riders entre 8 y 8:30 a.m. pasamos a 10-10:30 a.m. La bronca es que aún tenía que regresar a mi casa a esperar al Afko y terminar de empacar para el viaje.

Tras lo que pareció una eternidad de decir esto, hacer aquello y empacar lo otro, nos encomendamos a Dios y salimos finalmente a mediodía rumbo a Perez Zeledón, a unos 130 km +/- de San José. Como este iba a ser el primer viaje largo del Afko, el consenso era no ir haciendo loco ni adelantar como desquiciados. Pues bien, no se trataba de dejar botado a mi mejor amigo y menos de dejarlo curado de andar en moto, así que la petición fue acogida sin problema. Aquí debo aclarar que la travesía iba a ser la primera de este nivel para Francisco, a quien le terminé de enseñar a andar en moto y luego lo llevé a sacar licencia A3 como a mediados del 2009. Esta iba a ser su iniciación, su prueba de fuego como motociclista, y no motociclista común, sino de larga distancia!

La primera meta del viaje era llegar a PZ. El recorrido transcurrió sin contratiempos, avanzando entre 50 y 80 km/h según las curvas y trazos del camino. El Afko recibió su primera lección intensiva de cómo maniobrar en curvas y contracurvas y de cómo realizar adelantamientos seguros siguiendo mis señales de mano y copiando lo que yo hacía.

La primera parada la hicimos para tomar fotos a la iglesia de Cañón (del Guarco de Cartago) y hacer unas llamadas y pasar mensajes de texto para dar reporte de sintonía a los amigos y familiares. Después nos volvimos a montar y seguimos. Poco faltaba para tomarnos un cafecito.



Al llegar a Chespiritos, el número 2, paramos a tomar fotos, comer algo y tomarnos un chocolate caliente y un café. Habíamos pensado que iba a hacer un frío de miedo al pasar por el Cerro de la Muerte, pero no fue para tanto: el día estaba despejado y muy soleado. Al final me aguanté el frío por pura pereza de parar a ponerme una camisa encima de la camiseta sin mangas que llevaba debajo de la jacket ventilada.

Y hablando de la jacket y del equipo que llevábamos, los dos andábamos jackets Hit-Air con airbag y protectores en los codos, hombros y espalda, a lo que sumábamos rodilleras, cascos modulares (a los que se les levanta el frente) y chalecos reflectivos. No se quedaban atrás las herramientas, dos tarros de infladores/selladores de emergencia para llantas marca Motul (después voy a hablar de estos productos), un neumático no. 18 para la llanta trasera de cualquiera de las motos y la posibilidad de llamar a INS Asistencia si algún percance nos hacía necesitar grúa. La planeación es fundamental en estos viajes largos.

De Chespiritos seguimos en ruta y alrededor de las 4 llegamos a Pérez, justo apenas para tirarnos el rollo de un borrachín camuflado detrás de las matas cerca de la banca donde nos sentamos a descansar y ver chavalas. Al ratito llegó la policía para decirle al mae que jalara, pero igual se siguió haciendo el tonto, hasta que finalmente entre 4 lo levantaron (mientras los otros 3-4 tombos se reían) y lo echaron en el cajón del "pickup". Tantos policías para levantar un borrachín
fue algo de proporciones como las de nuestro viaje, apenas para que registráramos la anécdota. Si esto sucediera en San José ahí si no lo vería con tan buenos ojos.

Nos fuimos entonces a la famosa Reina del Valle, parada ya obligatoria por tradición cada vez que voy a Pérez. Siempre cuesta agarrar campo en el balconcito del segundo piso, pero bien lo vale. Esta vez, fuera de los deditos de pollo empanizados de siempre y las Coronas de rigor pedí también unas alas de pollo a ver qué tal. El Afko por su parte no tenía mucha hambre, o al menos eso dijo varias veces, pero para variar se antojó de mi comida...uno de nuestros temas recurrentes. Una amistad de tantísimos años no puede dejar de tenerlos e inevitablemente algunos irán saliendo a flote mientras escribo.

Después de esperarnos más de dos horas, una por cada birrita, y haber aprovechado para disfrutar y tomar fotos de la flora y fauna local, nos alistamos para salir hacia Dominical (nada de manejar tapis ni medio tapis!). Ya eran las 6 y resto cuando nos enrutamos hacia el paso montañoso de cerca de 25 km.

De camino encontramos neblina, entonces recurrimos a una maña aprendida hace tiempo de ya no me acuerdo dónde: prender uno de los direccionales, el que sea más visible para los vehículos que transitan en el carril contrario, y no prender la luz alta (la luz rebota en las micropartículas de agua que forman la neblina y dificultan la visibilidad). Francisco entendió pronto la maniobra e hizo lo mismo. Además, para ir aún con mayor precaución, íbamos pitando justo antes de entrar a las muchas curvas del recorrido, para avisar de nuestra presencia en la estrecha carretera.

Después de cerca de 1 hora y 15 fuimos a salir ya a Dominical, a la Costanera Sur. Ya otros amigos me habían contado que lo que antes era un mar de guijarros de 45 km (Steven, uno de los socios de Moto desde Cero, y yo habíamos hecho ese viaje en Semana Santa 2009) ya estaba asfaltado y muy bien hecho. Menuda sorpresa entonces me llevé al salir del paso montañoso a una caminito de puro lastre gris que se extendía cerca de un kilómetro. Como a medio camino pasamos a echar gasolina a una bomba a mano izquierda y comprar algo de tomar. En estos viajes es importante estarse hidratando, más si se tiene en cuenta que tras mucho kilometraje uno empieza a entrar como en un cierto trance, en un ligero sopor, y a veces olvida que siempre uno se deshidrata.

Una vez que superamos el trecho de piedras, piedrotas y piedrecillas grises salimos a una carretera como no me la imaginaba: puro asfalto bien nivelado, cero huecos, cualquier cantidad de ojos de gato, demarcación horizontal y vertical...hasta carril de bicicletas!! Ya para entonces El Afko había ganado suficiente confianza para ir acelerando entre 80 y 120 km/h; yo por mi parte, aprovechando que ahora sí tenía espacio de sobra para probar la DR650 a ratos me pegaba del acelerador, dejaba botados uno o dos carros, y luego me hacía a un lado y bajaba la velocidad para que el Afko me alcanzara. La cagada fue que el velocímetro de la DR estaba malo, entonces asumo que cuando más rápido anduve la moto iba tipo 140-160km/h!!

Durante nuestro acelerado trayecto, a pesar de lo poco sorprendente que era no dejaba de impresionarnos y darnos mucha cólera la frescura e irresponsabilidad de tanto los ciclistas como motociclistas locales. Los primeros, andaban sin nada reflectivo ni puesto ni en la bicicleta; los segundos, a parte de no llevar chalecos ni casco muchas veces, tranquilamente iban en tríos como si las motos fueran para llevar 3 personas encima. El caso que más rabia nos dio fue el de un hombre, una mujer y un niño de menos de 5 años todos subidos en la misma moto y todos de la misma forma sin casco!! A mí estas cosas siempre me dan demasiada chicha, pero me reconfortó ver la reacción de Francisco ante el espectáculo...por lo menos no es nada más necedad mía.

Hora y media después llegamos a Jacó. No teníamos plan fijo para pasar la noche, pero ya una vez me había quedado con Henrik, un gran amigo noruego, en unas cabinitas medio camufladas en el patio del restaurante Wahoo's. Aunque estas cabinas ya no aparecen en la edición actual de la guía de viajes Lonely Planet de Costa Rica, en una anterior sí y así me di cuenta de la existencia del lugar, limpio y tranquilo para pasar la noche o unas cuantas. La noche para dos personas nos costó 12 000 colones y llegamos a bajar las alforjas de la Tornado y el bulto amarrado con mil ligas de "mi" Suzuki.

Para no hacer largo el cuento, no nos tomó mucho tiempo empezar la fiesta. Armados con una botella de Grant's fui a pedir un par de vasos plásticos con hielo a Wahoo's y brindamos con un wiskito por la ocasión y por los casi 250 km recorridos el primer día. El Afko estaba eufórico y yo no me quedé atrás. A pesar de la contentera, estábamos cansados, así que al final decidimos ir por unas birras a una licorera por ahí y después a Wahoo's por unos Jaeger Bombs y unas Coronitas micheladas.

Cuando nos dio hambre empezamos a pedir alitas de pollo a la barbacoa y la fiesta se mantuvo en todas. Al rato hasta me dio la nostalgia e hice una llamada de larga distancia a Finlandia para saludar a mi hermanilla menor, que está allá desde hace como 5 meses de niñera. Hablé un rato con ella, le conté en qué andaba, le puse al Afko un rato y luego nos despedimos. Ya para entonces la mesera se veía bastante interesante y voluptuosa al menos para mí.

Tras el último zarpe (lol!) regresamos a la cabina, a los 25 metros, hablamos paja un rato, especialmente de lo increíble que era, casi como de mentiras, que estuvieramos en Jacó pasando la noche y que hubieramos manejado como 9 horas de un solo leñazo. A lo último ganó el cansancio y los traguillos y me imagino que roncamos como cerdos hasta el día siguiente.


DIA 2: Miércoles 6 de enero, 2010


El Afko se levantó antes que yo y empezó a presionar para que me yo me despertara, pero me sentía tan cansado del madrugón del día anterior que el proceso se llevó su rato. Cero goma, tampoco fue para tanto, pero sí estaba cansado...ese agotamiento que se lleva acumulado. Después de alistarnos y recoger los chunches, nos quedamos hablando un rato con el chavalo de las cabinas, un mae buena nota que nos dijo que para una próxima visita que le avisáramos para tratarnos tuanis. Con las motos ya aparejadas el siguiente asunto era ver qué y dónde íbamos a desayunar.

Para no perder tiempo ni gastar demasiada plata sugerí que pasaramos a algún supermercado a comprar algo de fruta, galletas y yogur, para iniciar el viaje livianos y llegar con buena hambre a Liberia. Luego de entrar por turnos al supermercado, agradablemente fresco a punta de aire acondicionado, y ser el espectáculo con nuestros impresionantes trajes de motociclista y chalecos reflectivos, nos sentamos a comer a la entrada del supermercado, frente a la acera donde habíamos parqueado las motos.

Una vez que terminamos enrumbamos hacia Caldera, donde paramos a tomar unas cuantas fotos y tomar bebida hidratante. De ahí agarramos Interamericana a Liberia de un solo tirón. Habíamos salido de Jacó como a las 12:15pm y llegamos a Liberia a las 4. El consenso fue ir a comer algo rápido al Food Mall, donde nuevamente fuimos el espectáculo de los guardas y los otros comensales del local. A la salida hasta le dio al Afko por tomarse una foto con el circunstancial chancero local, arrebato del cual me reí a lo grande tras enmarcar el excéntrico recuerdo.

Después de haber llenado la tripa, El Afko me llevó a dar un mini tour de los lugares donde el había vivido y trabajado en sus tiempos de estudiante de Medicina en Liberia. Fue bastante interesante ver a mi amigo reconstruyendo y relatando historias de aquellos tiempos en que estábamos en lo más y mejor de nuestros años universitarios, tan distintos los míos de los de él.


Seguimos en ruta hacia el dorado atardecer...Filadelfia, Belén, Santa Cruz, Nicoya. En Nicoya pasamos al Palí a comprar refrescos hidratantes y de paso aprovechamos para conseguir cinta adhesiva para pegar los chalecos reflectivos a la parte trasera de nuestros bultos y así hacernos más visibles. En ese parqueo le ofrecí la DR al Afko para que probara un peso parecido al de la Tornado pero con más potencia...para que se le hiciera la boca agua! No tardó mucho en darse cuenta de porqué yo quería alquilar esa moto...

Una vez listos salimos, tipo 7:30pm, como una exhalación en ruta hacia el Puente, a un promedio de 80-100 km/h, aprovechando el poco tránsito. Tras cerca de media hora de viaje y a pesar de que pasamos por ahí muy rápido, no pudimos dejar de sentir algo de curiosidad al ver el famoso nightclub justo antes del cruce hacia el Puente. Cero intenciones de portarnos mal, algo de morbo y mucha sed de una fría, nos regresamos y subimos la lomita de lastre hasta llegar a la entrada del chante.

Un chavalillo nos recibió y nos indicó donde parquear las motos. A pesar de la penumbra y la escasa luz emitida por los fluorescentes ultravioleta no dejamos de pegar brillo al entrar al local, con nuestros bultos enchalecados y las jackets con material reflectivo. A la izquierda había toda una horda de muchachas de todos los colores, formas y tamaños que la poco luz dejaba imaginar, pero si acaso les picó la curiosidad se la aguantaron muy bien.

Pedimos un par de Heineken y sinceramente estábamos más interesados en llegar a un acuerdo satisfactorio sobre dónde íbamos a pasar la noche que en esforzar la vista para ver a las muchachas que estaban al fondo, en la barra. La verdad es que ya a los 30, al menos para nosotros dos, ya no hace la misma gracia entrar a un lugar de estos...para eso fueron los 20!

Estábamos en esas viendo si parábamos el viaje en Las Juntas de Abangares o si nos mandábamos valientes hasta Monteverde, calculando llegar al último lugar antes de las 11 p.m., hasta que una chavala jovencita, bastante guapa y a todas luces guanaca se nos acercó silenciosamente para ver qué tanto hacíamos y si queríamos compañía. Cuando le contamos la historia nos hizo un par de sugerencias de hospedaje, volvió a insistir en brindarnos acompañamiento y, tras darse cuenta de que no estábamos en la misma onda, se despistó a los minutos.

Menos mal porque al menos a mí me estaban distrayendo ya bastante sus atributos, pero a la vez me interesaba más resolver la situación del viaje...estabamos tan cansados que llegar a Monteverde y no encontrar hospedaje no era una posibilidad muy alentadora! Finalmente decidimos intentar el ascenso a Monteverde y, en el peor de los casos, de no encontrar dormida, bajar hasta Las Juntas de nuevo para pulsear en algún otro lado. Nos terminamos la birra, pagamos, nos despedimos de las chavalas a la entrada y jalamos. A decir verdad creo que entramos a ese lugar más por tener qué contar luego que por otra cosa...el Viaje Epico nos llamaba incesantemente a continuar por la carretera.

Esta vez apretamos la marcha más que en el trayecto anterior. La recta se nos abría con sus abundantes ojos de gato y nos hacía pensar que íbamos piloteando de noche y a toda velocidad uno de esos aviones de combate de la Segunda Guerra Mundial. Durante el recorrido y en varias ocasiones no faltaron los carros solitarios que sobre la estrecha franja de carretera querían que nos quitáramos para que ellos pasaran. Bonita cosa! Como a esos cabrones igual les da si nos caemos o nos malmatamos por darles campo en esa pasada de un solo carril, le hice señas al Afko de adelantarse mientras yo me quedaba entorpeciendo el paso del impaciente vehículo de atrás.

Así nos fuimos durante buena cantidad de kilómetros hasta que tuvimos más calle para hacernos a un lado seguramente y dejar pasar a los agresivos choferes que nos venían hostigando. Si hay algo que me encabrona de los carros es ese crónico irrespeto hacia las motos y las estupideces que cometen hacia nosotros cada vez que pueden. No hay santos ni en carro ni en moto, pero nosotros los de las dos ruedas la pagamos más caro en un accidente!

Al llegar al cruce de Limonal, a pesar de que las dos motos aún tenían suficiente gasolina, decidimos mejor parar en la bomba y llenar tanques, especialmente por el consumo de la DR, que cerca de los 170km recorridos pedía abrir reserva (la Tornado aguantaba como 30 km más).

Una vez en Las Juntas nos fuimos siguiendo los rótulos y tuvimos que preguntar un par de veces por la ruta para empezar a subir a Monteverde. Ya eran como las 9 y media de la noche y aún seguíamos errantes sobre nuestras cabalgaduras de acero, cada vez pensando más si iríamos a tener problema para encontrar donde dormir.

Empezamos el ascenso del caminito sinuoso pero asfaltado que en realidad yo no recordaba de mi primera vez en Monteverde unos 9 años atrás. En mi imaginación era puritico lastre y piedras, pero el asfalto, al menos hasta donde durara, nos iba a ayudar a llegar más pronto.

A decir verdad, el lastre y las piedrecillas no se hicieron esperar tampoco demasiado. Seguimos subiendo por las sinuosas veredas de una noche oscura hasta que un ejército de gotitas de agua nos hizo parar a ponernos las capas. Fue una buena decisión porque el agua, a pesar de ser poquita, no dejó nunca de caer. Seguimos avanzando, pitando en las curvas, con la luz alta y un direccional puesto para hacernos más visibles, hasta que el camino poco a poco se iba haciendo una melcocha de barro. Consciente de las limitaciones de experiencia del Afko y de las mías de conocimiento del camino, íbamos avanzando como a unos 20-30km/h...adelante yo para ir explorando y señalando el recorrido.

15 km llevábamos ya subiendo hacia Monteverde y aún nos quedaban otros 15, pero sucedió lo impensable! Una experiencia que ni siquiera yo, con mis actuales 70 000km de ir y venir había enfrentado con tal intensidad...menos aún El Afko! Lo que no nos mata nos hace más fuertes...

El cambio de escenario fue despiadado: de venir sorteando caminos lastreados y miles de gotitas de lluvia a salir a un claro donde la falta de laderas y el cubierto de las montañas circundantes nos hicieron de un segundo a otro presa fácil de la furia del viento nocturno. La intensidad de las ráfagas de por lo menos 80km/h fue tal que nuestras motos se vieron arrastradas como juguetes hasta el borde del camino, muy cerca de una zanja.

El rugido del viento era ensordecedor y las gotas de agua nos pegaban tan fuerte en la cara que tuvimos que bajarnos del todo la visera del casco. En la lucha por no caernos de la moto nos inclinamos todo lo que pudimos para ofrecer un menor perfil, pero era una batalla perdida...cuando volví a ver al Afko, que se encontraba detrás mío a dos metros, ya estaba tratando de sacar las piernas que quedaron debajo de la moto para ver cómo se levantaba.

Cuando comprobé que no le había pasado nada a mi amigo le grité a como pude que cerrara pronto el tanque de gasolina para que la moto no se ahogara y nos fuera imposible arrancarla de nuevo. Actuamos rápido, así que encender el motor después no fue difícil, al menos no más que levantar la moto y sostenerla mientras tratábamos desesperadamente de dar la vuelta para guarecernos en las laderas de dónde habíamos venido, unos 50 metros atrás.

Poco importó que el Afko pesara unos 100 kilos y que llevara una moto de 135kg o mis 85 kg sobre la DR650 de cerca de 150kg...un par de minutos después de haber ayudado al Afko, me llegó el turno de probar suelo. Ya casi había dado la vuelta con la DR cuando una ráfaga fulminante me hizo perder el precario equilibrio y la moto y yo nos fuimos hacia abajo.

Me costó un mundo volver a levantar la moto y sólo para seguir expuesto en el peor ángulo a la fuerza de los vientos infernales que no nos daban un segundo de descanso. Ya teníamos como 15 minutos o más de estar varados tratando de regresar cuando, de la nada, apareció nuestro ángel guardián en forma de pasajero colombiano montado en taxi rural a las 11pm.

De la nada apareció un carro, un taxi Mitsubishi Montero, que iba camino a Monteverde. El chofer nos vio y, o no se dio cuenta de que estábamos en aprietos o le valió un recarajo. Ya iba a continuar el taxi su recorrido cuando el pasajero le dijo algo al taxista y le hizo señas de que se devolviera a ayudarnos. El taxi echó reversa y se cuadró entre nosotros y el viento huracanado que tan mal rato nos había hecho pasar y como por arte de magia la furia eólica pareció desaparecer.

Nos terminamos de acomodar y el taxi se fue lentamente en reversa escoltando al Afko de regreso al punto donde los vientos no azotaban el camino; después regresaron por mí y de nuevo se fueron despacito tapándonos a la moto y a mí hasta donde estaba El Afko. Una vez a salvo y bajo cubierto no pudimos menos que deshacernos en agradecimientos hacia el buen parcero que en vez de reírse de nuestra desdicha o haber seguido recto nos echó una mano (o un taxi!) para sacarnos del atolladero. Nos despedimos y cada quién continuó por su camino: el taxi de subida y nosotros de regreso a Las Juntas.

Bajamos súper rápido los 15km y localizamos posada. Entramos a ver si tenían habitaciones y nos dijeron que sí y, para hacerla mejor todavía, en el mismo lugar tenían un bar ranchito al lado de un lago. Después de acomodar las motos a las afueras de la cabina y de tirar los chunches en la cama nos fuimos al bar a terminar de bajarnos el susto y la impresión con las birras de rigor. No era vara que nos habíamos llevado un susto de la Grandísima! Pedimos unas alas de pollo para matar el hambre acumulada desde que comimos en Liberia 7 horas atrás y seguimos incrédulamente comentado lo que acabábamos de experimentar en el ventolero infernal. Había otra gente, un grupo de amigos y amigas, tomando birra también y contando historias, mientras el chavalo del bar y su esposa argentina atendían y preparaban comida.

Al terminar en el bar pedimos unos vasos con hielo y nos fuimos por el zarpe a la cabina, donde teníamos la botella de Grant's. Continuamos hablando paja, mientras veíamos tele y todavíaaaaa no nos creíamos la experiencia épica que estábamos viviendo...Finalmente nos dormimos a la hora del Burro bien entrada la madrugada.


DIA 3: Jueves 7 de enero, 2010

Cuando amanecimos al día siguiente, empezamos a alistarnos para seguir el recorrido. Lavamos las capas, las botas y las dejamos secando un rato bajo el fuerte sol de casi mediodía, mientras un montón de carajillos entraban y salían de la piscina que nos dimos cuenta que también había en el lugar.

Aún estábamos tratando de decidir por dónde íbamos a proseguir la ruta, habiendo descartado ya subir a Monteverde, cuando el chavalo de las cabinas llegó a conversar un rato. Le contamos del ventolero que casi nos lleva la noche anterior y nos dijo que no era nada inusual, pero que de día generalmente no había problemas para subir a Monteverde. Después de un rato, entre lo que había dicho el compa y la hablada que le eché al Afko, logré venderle la idea de no irnos derrotados y volverlo a intentar, que en el peor de los casos pues nos volvíamos a Las Juntas otra vez y jalábamos por cualquier otro lado.

Con esa consigna, le pedimos al chavalo que nos tomara unas fotos, nos despedimos y nos fuimos. De día fue completamente otra cosa: subimos con mayor rapidez, tomamos fotos y, al llegar al controversial kilómetro 15, me bajé de la moto y caminé por el claro de la noche anterior para medir los vientos.
















Como no había corrientes fuertes regresé por la moto y el Afko, aún algo dudoso, hizo lo mismo. De ahí a Santa Elena/Monteverde no nos tomó mucho tiempo llegar. Tras varias vueltas de reconocimiento, tomarnos fotos frente al Ranario y ver cuál de las muchas opciones de comida íbamos a tomar, terminamos pidiendo almuerzo casero al lado de la Iglesia de ahí en el centro.















El Afko en Tornado Yo, Rodrigo, en DR650




















Después de comer y tomarnos unos cafecitos para no irnos con la marea alcalina a "full" salimos del centro al cruce que queda unos kilómetros de bajada y que lleva a Tilarán, nuestra próxima parada. Poco sabíamos que el recorrido de 37 km a Tilarán también nos traería una o dos cosas más que apuntar a la lista de aventuras y anécdotas...
















Empezamos a rodar sobre los caminos de lastre, velocidad promedio de 25-30 km/h. La idea era ir tranquilos, disfrutar del paisaje y no dejar botado al Afko (a pesar de que ya había andado un poco sobre lastre a la salida de Dominical hasta salir a la nueva Costanera, aquí el trayecto iba a ser más largo e irregular). Todo iba bien hasta que la DR empezó a toser y jadear a medio camino...gasolina! Durante los días anteriores del paseo ya venía notando que la moto venía pidiendo abrir reserva al llegar a los 170 km recorridos, cerca de 20km menos que la Tornado. Sería de la costumbre de andar siempre mi Tornado que aún venía con la idea de que me iba a durar más la gasolina en la DR...De todas formas no había problema, pensé, aún podía "ordeñarle" un poco de gas a la Tornado para llegar a Tilarán y de paso enseñarle al Afko otro truco de perro viejo. Cerramos la válvula de paso de combustible de la Tornado, zafamos la manguerita y, con una botella de Powerade que llevábamos a mano para estas contingencias, empezamos a abrir la válvula de combustible y a chorrearlo lentamente y con cuidado sobre la botella de plástico de 600ml. Habiendo hecho cálculos rápidos sobre el kilometraje recorrido por la Tornado desde la última llenada de gas y el rendimiento que nos iba a dar la gasolina restante luego de la ordeñada para mi DR, alistamos la Tornado y continuamos el recorrido. Todo hubiera estado bien, pero...siempre hay un pero!

Seguimos andando por los polvorientos e irregulares caminos, acercándonos cada vez hasta Tilarán. Manteníamos el paso constante, hasta que más adelante, faltando varios kilómetros de bajada pronunciada, el Afko me pidió que paráramos un toque para revisarle la llanta trasera.  Mientras él se terminaba de detener con la moto de cara a la bajada, yo di una vuelta en U lenta y precisa para dejar la DR contra el declive y en 1era., para luego bajarme a revisar la Tornado...Entonces, para rendirle tributo a uno de los tipos de caída más sin gracia pero a la vez común, se me resbaló el pie izquierdo y me fui cayendo en cámara lenta con todo y moto, como patito de tiro al blanco. ****! De salado, como estaba haciendo tanto calor, me había cambiado el pantalón con rodilleras a un jeans corriente y al caer me golpeé y raspé la rodilla izquierda. Pues al final no pasó nada, tampoco fue que pegué la rodillera sin protección sobre una piedrota o que me quebré ni nada, pero es para que vean ustedes que uno nunca sabe. Hasta yo me fui pollo con el consabido "a mí no me va a pasar". En mi defensa diré que el calor era demasiado, no íbamos a más de 30 por hora y, como el pantalón que no andaba puesto es tan incómodo de jalar en el equipaje, ya no me quedaba campo para llevar rodilleras aparte (prefería que las llevara el Afko por ser menos experimentado, irónico, no?). Más fue el orgullo herido, las palabrotas y el colerón que el golpe mismo. En fin, levanté la moto, me sacudí el polvo, le revisé la llanta a la Tornado, que no tenía nada, y seguimos la cuesta de bajada...hasta que mi moto empezó a hacer feo otra vez...ya no había gasolina!

Aproveché entonces la pendiente hasta donde fue posible y luego empecé a empujar con una pierna. Ya para ese entonces el Afko se había dado cuenta de la situación y nos detuvimos a la pura entrada de Tilarán, en las afueritas del pueblo.  Después de escuchar al Afko rezongar por mi leve error de cálculo y de decirle que me diera la Tornado para subir al centro por gas mientras él cuidaba la DR y los chunches, me puse en movimiento de nuevo.  No sólo me di cuenta ahí de que la Tornado andaba la manivela torcida por la caída de la noche anterior sino de que medio kilómetro de donde dejé al guevón del Afko...me volví a quedar sin gas!!!  Por lo visto, el mal cálculo del gas fue doble y fue ahí donde las cosas se me pusieron cuesta arriba...LITERALMENTE!

Sumido en la incredulidad y madreando por lo bajo, lo único que me consolaba era que la cuestota gigantesca que me iba a tocar subir empujando la moto no iba a ser con la DR650, unos cuantos kilos más pesada que la Tornado, pero igual era consuelo a medias.  Para los observadores, necios todos para ofrecerle ayuda al pobre mae que iba subiendo la cuesta y sudando como degenerado, debió haber sido muy divertido. Tras al menos 20 minutos de estrenuosa subida, ya me había quitado toda la armadura motociclística y la había amarrado con las ligas al asiento trasero de la moto. El casco tuve que llevármelo puesto por falta de lugar dónde ponerlo, así que sentía como las espumas se iban chupando la mayor parte del sudor que me bajaba de la cabeza y ya me enchilaba los ojos.

Y fue hasta el puritico final de la endemoniada cuesta (si entran alguna vez a Tilarán desde donde veníamos van a entender de qué hablo) que un alma caritativa, una chavala que iba pasando en su carro café, se paró a preguntarme qué me había pasado. Le conté entonces que había tenido la mala suerte de quedarme sin gas al puro pie de la cuesta y que el otro compa estaba aún más lejos en la misma situación, que yo era la última esperanza de la Humanidad y de nuestro Viaje Epico para conseguir gas de nuevo y que si sabía por dónde quedaba la bomba más cercana.  La muchacha, lástima que no era mi tipo, se ofreció entonces a ir a conseguirme gasolina mientras yo me reponía del ingente esfuerzo. Como casualmente había un taller de motos a los 25 metros de la subida, fui a pedir un envase y embudo y le di 2000 colones a la buena samaritana.  Al rato regresó la chavala con el envase lleno de gasolina y tras agradecerle en repetidas ocasiones su gran ayuda (la bomba estaba aún como a 300 metros y no a la vista), reabastecí la moto, devolví las varas al taller y jalé a buscar la estación de servicio para terminar de llenar el tanque.

Tras llenar el tanque como con 4 rojos más deshice el camino para ir a encontrar al Afko y volver a cambiar de motos.  De nuevo tocó realizar la famosa maniobra de ordeño y trasvase de gasolina, hasta que logramos que la DR volviera a rugir como con litro y medio de gas, suficiente para llegar a la bomba otra vez y asegurarnos que ambos íbamos con el tanque hasta el hocico de combustible. Ya se nos había venido encima el atardecer para ese momento y cada vez se hacía más evidente que no íbamos a llegar temprano a San Carlos para cenar con mi Tía Olga, a quién desde la mañana le había avisado que íbamos a pasar saludando.

La oscuridad, la neblina y las gotitas de lluvia no tardaron en darnos la bienvenida mientras empezábamos el sinuoso camino que rodea la Laguna del Arenal. Al menos ya el Afko iba más despabilado con las neblinas anteriores a lo largo del viaje y ya me copiaba cuando yo prendía una direccional para hacernos más visibles y cuando tocaba el pito antes de las curvas por sí venía otro vehículo. Tardamos cerca de dos horas en hacer el camino hasta La Fortuna, donde no valía la pena detenerse siquiera por la poca visibilidad que aún nos envolvía y nos iba a seguir atrasando el recorrido.

Varios kilómetros adelante la neblina desapareció, pero no así la lluvia. Cada vez íbamos llegando más cerca de Ciudad Quesada (San Carlos), pero como tenía rato de no andar por esos lares y menos de noche, me equivoqué en algún tramo del camino y nos perdimos.  Lo que bien hubiera sido un viaje de hora u hora y resto se extendió a poco más de dos horas. Preguntamos varias veces a gente que encontramos de camino y, o no sabían bien por dónde guiarnos o no les supimos entender, pero todavía deambulamos un poco más hasta que...eureka!, empezaron a aparecer rótulos que nos encaminaron hasta finalmente llegar a Ciudad Quesada.

Ahí no terminaba la aventura de llegar a la casa de mi tía, ya que desde el centro de Ciudad Quesada yo no estaba muy seguro de la ruta a seguir.  Tomó un par de llamadas y otro poco de vueltas ir acercándonos al blanco, hasta que al fin pudimos llegar a donde mi Tía como a las 9 y media de la noche. Aliviados y con mucho qué contar, nos quitamos las enojosas y empapadas capas y las dejamos colgando de las motos. La Tía, que es una gran cocinera, ya nos calentaba la deliciosa pizza que nos había hecho desde la tarde.  Nada mal para un par de viajeros muertos de hambre!!

Después de haber comido nos despedimos de mi Tía Olga y empezamos de nuevo a echarnos encima el el equipo de protección y todos los chunches del equipaje, listos para emprender el viaje de bajada desde San Carlos hasta Chepe...los últimos 100 km de nuestro Viaje Epico! A las 11 pm nos pusimos en ruta.






(Continuará...)








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