DE NOVATO A PERRO VIEJO: KILOMETRAJE Y EXPERIENCIA


Cómo medir algo en apariencia tan caprichoso y subjetivo como la experiencia que se tiene andando en moto? Cómo se hace uno una buena idea de qué tanto maneja Fulano, Zutano o Mengano? A fin de cuentas, la mayoría de la gente siempre se cree mejor conductor (de carro o moto) de lo que en realidad es. Sin dar mucha vuelta sobre el asunto y dentro de la subjetividad que implica calcular la experiencia de un motociclista, podemos hablar de KILOMETRAJE...y la experiencia asociada a este.

Partamos del supuesto de que dos amigos con cero experiencia con las motos deciden tomar clases de manejo juntos y que aprenden exitosamente siguiendo una curva de aprendizaje muy parecida. Después de obtener licencia y comprar moto, cada uno sigue andando en moto, a veces juntos en paseos, en ocasiones cada quién por su lado. Tras un año de rodar y hacer experiencia, se encuentran un día y se toman un fresquito de malta (ajá, sólo uno!) y empiezan a intercambiar refrescantes anécdotas de días soleados y lluviosos sobre dos ruedas. Uno tiene encima 7000 km; el otro ha gastado 12000km de llantas. Cuál creen que sea el mejor motociclista?

Si bien es cierto que habría que ver cuál es mejor con respecto a qué (rodaje urbano, en lastre, competición a campo traviesa, en circuito cerrado, experiencia en lluvia, neblina y condiciones adversas, manejo solo o con pasajero, etc.) , como regla general, a mayor kilometraje, mayor experiencia. Entre más kilómetros llevemos encima aumentan las probabilidades de haber enfrentado todas las variables que mencioné antes (y otras) y con el tiempo, la práctica y el estudio vamos consolidando nuestras habilidades tras la manivela.

Muchos de mis estudiantes se sorprenden cuando hablamos de estas cosas y empiezan a darse cuenta de que gran parte de los motociclistas más serios y comprometidos no dejan de contabilizar cada kilómetro que recorren y siempre están buscando formas de pulir la técnica y el dominio cada vez más. El kilometraje, y no tanto los años de ser motociclista, nos va diciendo qué tanto hemos andado y qué tanto nos falta por andar en el interminable proceso de volvernos cada vez mejores pilotos en las dos ruedas. Al final valen más 100000 km hechos en 3 años de rodaje que 50000 en 10 años o más.

De hecho, no es mala idea llevar un pequeño diario o bitácora "de vuelo" donde, si bien no vamos a poner "querido diario...", iremos anotando con mayor o menor detalle datos como un promedio diario, semanal, mensual y anual de los kilómetros andados, de los paseos realizados, de las distancias entre una ciudad/provincia a otra, del tiempo promedio de viaje entre tal y cual lugar, etc. Conforme va pasando el tiempo y aumentando nuestro "colmillo" se vuelve posible volver la vista atrás y comparar el nivel qué teníamos a los 1000 km y el que tenemos ahora a los 15000 ó 50000 km de experiencia.

En lo personal, citando datos de mi experiencia hasta el momento les puedo decir que:

*A los 300 km tuve mi primera caída pasando una línea de tren mojada
*Mi primer parte en Turrialba como a los 3000 km por quitarme el casco un rato
*A los 10000 km me accidenté con una amiga al salirnos de una curva (frenado inapropiado)
*18000 km y perforé depósito de aceite de la moto al perder control en carretera mojada
*23000 km y tres tipos en un pickup me perseguían mientras estrenaba moto (casi no la cuento!)
*55000 km antes de obtener licencia A4 (501 cc para arriba)
*62000 km aprox. cuando empecé a dar clases de manejo de moto
*68000km y dos maes en moto nos siguieron a mí y un amigo (hasta que los hicimos cambiar de parecer)
*90000+ km, 112 licencias de motos ganadas (actualización: 173 a setiembre 2011!), varios alumnos y alumnas en preparación para obtener licencias A3 y A4 de moto!
*Recorro entre 15 000 y 18000 km por año, pero ahora con las clases el número de km cada vez va en aumento.


Como espero que hayan podido reflexionar con la lectura, el paso de novato a perro viejo, de motociclista pollo a motociclista experimentado, mañoso y colmilludo no sucede de la noche a la mañana. Es un largo proceso que no termina y que no deja de traernos tanto sustos y uno que otro mal rato como libertad casi ilimitada y miles de alegrías. Los insto entonces a contar los kilómetros, a apuntar sus experiencias en la moto, a estudiar y informarse en este blog y en otros sitios de Motociclismo y a seguir disfrutando de las dos ruedas con motor de la manera más segura posible. Nos vemos en carretera!



R.




Interesad@ en sacar licencia? Consejos para escoger su primera moto? Cómo ir dando los primeros pasos? En el blog hay mucho más de lo que se ve en la primera página, así que l@s invito a ver las otras páginas en "Entradas antiguas" al puro pie de cada página y a seguir el blog. Me pueden contactar al 8814-9694.

16 comentarios:

  1. Hay que recordar una cosa importante, no se dejen seducir por las mañas. Es importante destacar que los que mas se ahogan son los buenos nadadores que lepierden el respeto al mar.

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  4. Jueee!!! Tema polémico que va a echar chispas!! Jajaja. Bueno apoyo completamente al Dr.Barquero, si uno cree que se las sabe todas y pierde el miedo, es ahi donde aparecen los problemas, en especial si se empieza a probar tonteras (nos es que esté en contra de las acrobacias, pero tienen que hacerse y practicarse con máxima protección y en un lugar aislado, y ojala empezar vigilado por un profesional en este campo, nunca solo ni en la vía pública, yo nunca lo haría, pero siento gran respeto por gente como Chris Pfeiffer, que muestra el increíble dominio que se puede llegar a tener sobre una moto). Por otro lado estoy de acuerdo con Rodrigo acerca de la experiencia, pero debo también hacer la observación de que no solo más kilómetros es mejor, yo pienso que hay varios factores, algunos de ellos simplemente fuera de nuestro control. Por ejemplo no es lo mismo hacer 1000 KM solo en un parqueo de un mall, o alrededor de la cuadra, que 10 KM afuera en una presa o en una pista con curvas y otros peligros, hay gente que maneja todos los días y gana experiencia, pero hay gente que no viaja a diario y que cuando maneja, se exige y le saca mucho provecho. Y diay…. Hay gente que es chapa, que maneja a diario, y simplemente es torpe y por más que rueda se sigue accidentando, así como hay gente que ya lo trae, son motociclistas naturales (como algunos prodigios que han llegado a Moto desde cero y con un par de clases ya andan una 650 como si nada). Si tenés la suerte de combinar las dos, vas a ser genial. Y claro está, informarse siempre, uno nunca deja de aprender, y porque no aprender de algún buen motociclista que te lo diga o te lo muestre en algún libro/revista/video/curso.

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  5. Me gustó mucha publicación. Me parece muy cierto los comentarios de Dragon, no es lo mismo en un parqueo que en "la calle". Pero es cosa de cada quién, si se anima o no a enfrentar la realidad allá afuera. Y vacilón, me gusta la idea de Rodrigo, pues aunque es otra cosa, la experiencia se mide similar a la de los pilotos de avión; entre más horas de manejo o vuelo se tengan entonces se puede decir qué tanta experiencia se posee; y en eso, llevar una bitácora de experiencias es de gran utilidad como referencia y memoria de la maravillosa experiencia que es andar en moto. Desde el primer día que monté mi moto anoté lo que me pasó, pues fue la PRIMERA experiencia y es lo más bonito.
    Por cierto Rodrigo, esas dos experiencias de gente que lo siguieron me "freakearon", qué miedo!! Pero lamentablemente eso es una realidad a la que debemos enfrentarnos y rezar por no sufrirla. Este país no solo ha venido adoptando malas culturas, sino que la cultura se ha perdido y nos estamos "desculturalizando", y hoy en día salir de la casa ya es un peligro. Nada más tener cuidado y ser muy observador de nuestro entorno, las calles NO son seguras.
    Me gustó mucho esta publicación.
    Saludos.

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  6. Rigo, cuente cómo perdió a los maes en moto que lo seguían a usted y a su amigo. Cuente cuente!!

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  7. Eso, Esteban!

    Ese día había salido tarde del trabajo como a las 11pm y uno de mis jefes (el que me consiguió trabajo en el call center donde trabajo cuando no doy clases de manejo) salía a medianoche. Como los dos somos bastante nocturnos, habíamos pactado salir a practicar por calles poco transitadas a las 12:30 medianoche.

    Al llegar Abraham en taxi a mi casa salimos en mis motos: él en la Fórmula 200 que en ese tiempo tenía para dar clases y yo en mi Honda Tornado.

    No teníamos mucho tiempo de andar dando vueltas por las callecitas secundarias de San Pedro, cuando en el Alto que queda frente a Muñoz y Nanne a Abraham se le apagó la moto. Como yo ya había pasado ese alto y había doblado a la derecha, sobre la calle principal como a 75 metros, me reí mientras esperaba a que volviera a arrancar la moto. Y todo hubiera estado bien de no ser porque un par de maes en una Púlsar 180 negra (Bajaj)se le pusieron casi a la par y comenzaron a estudiarlo detenidamente.

    ...

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  8. ...

    Muchas veces he pecado de paranoico con estas cosas, pero siempre prefiero ponerme alerta y luego reírme al que era impresión mía y no más, que pensar que "a mí no me va a pasar" y luego tener que llorar la falta de prudencia. Empezando a prepararme ya para lo peor, comprobé el status del armamento disponible y le hice señas a Abraham, quien también se había puesto alerta, para que me siguiera.

    Avanzamos un par de cuadras mientras yo vigilaba la distancia de la Púlsar con la moto de Abraham y me hice lanzado al parqueo a mano derecha de Video Centro San Pedro. Una vez en posición de defensa esperé a que mi amigo se aparcara a mi lado, mientras los dos tipos en moto nos pasaban de lado sobre la principal, mirándonos enigmáticamente. Aunque hubiera esperado una mirada agresiva, provocadora o de odio, la mirada del carajo que iba atrás (el que tiende a encañonarlo a uno en un bajonazo) no me dijo nada...más bien me dejó desconcertado, pensando que tal vez, otra vez, eran imaginaciones mías.

    Tras esperarnos un par de minutos, dando tiempo a que se fueran los maes de la Púlsar, Abraham y yo nos volvimos a montar en las motos y nos pusimos en marcha en ruta por Plaza del Sol. Avanzamos cerca de 150 metros, a la altura de Mr. Pizza, solo para percatarnos de que los de la Púlsar se habían parado por ahí. Uno de ellos, el de atrás, incluso se había quitado el casco y se había bajado...más misterio aún! Si yo fuera a asaltar a alguien en moto lo que menos querría sería que me vieran la cara...

    Aún así, apenas nos vieron pasar, el mae que estaba abajo se puso el casco y se volvió a montar atrás. Unos segundos después ya venían, ni rápido ni despacio, detrás de nosotros...pero con la luz delantera apagada!!

    Fue al ver eso donde, dispuesto a no seguir en jueguitos de gato y ratón, que al pasar por el Mc Donalds de Plaza del Sol volví a detener la moto abruptamente, frente a la parada de buses, y mientras con una mano le hacía señas a Abraham de que frenara delante mío, con la otra ya tenía la 9 en la mano, lista con su tiro en boca.

    Mi posición, disposición y distancia de tiro hubiera sido perfecta para poner a prueba mi sangre fría pero algo me disuadió: había una muchacha a menos de 3 metros de mi moto sentada en la parada esperando el próximo bus a Cartago!

    El colerón y la adrenalina me impulsaban a sacar y volarles las llantas, pero para no matar del susto a la muchacha ni terminar en un mierdero judicial (al final las ratas siempre buscan cómo demandarlo a uno!), me abstuve. De todas formas no fue necesario pasar a más, ya que las ratas iban bien avispadas y, apenas me vieron reaccionar y adivinaron lo que se les venía, dieron vuelta en U y se desaparecieron. Así no más...

    Ante este tipo de situaciones SIEMPRE hay que andar en la calle muuuuy vivo, muy atento a todo lo que se mueva y se vea/sienta sospechoso. Como dice el viejo dicho: mejor prevenir que lamentar.

    Creo que pronto voy a tirar un tema sobre seguridad con esta anécdota de fondo. Estén atentos al blog, que pronto si Dios permite vienen temas nuevos!

    Saludos,

    R.

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  9. Muchas veces he pecado de paranoico con estas cosas, pero siempre prefiero ponerme alerta y luego reírme al que era impresión mía y no más, que pensar que "a mí no me va a pasar" y luego tener que llorar la falta de prudencia. Empezando a prepararme ya para lo peor, comprobé el status del armamento disponible y le hice señas a Abraham, quien también se había puesto alerta, para que me siguiera.

    Avanzamos un par de cuadras mientras yo vigilaba la distancia de la Púlsar con la moto de Abraham y me hice lanzado al parqueo a mano derecha de Video Centro San Pedro. Una vez en posición de defensa esperé a que mi amigo se aparcara a mi lado, mientras los dos tipos en moto nos pasaban de lado sobre la principal, mirándonos enigmáticamente. Aunque hubiera esperado una mirada agresiva, provocadora o de odio, la mirada del carajo que iba atrás (el que tiende a encañonarlo a uno en un bajonazo) no me dijo nada...más bien me dejó desconcertado, pensando que tal vez, otra vez, eran imaginaciones mías.

    Tras esperarnos un par de minutos, dando tiempo a que se fueran los maes de la Púlsar, Abraham y yo nos volvimos a montar en las motos y nos pusimos en marcha en ruta por Plaza del Sol. Avanzamos cerca de 150 metros, a la altura de Mr. Pizza, solo para percatarnos de que los de la Púlsar se habían parado por ahí. Uno de ellos, el de atrás, incluso se había quitado el casco y se había bajado...más misterio aún! Si yo fuera a asaltar a alguien en moto lo que menos querría sería que me vieran la cara...

    Aún así, apenas nos vieron pasar, el mae que estaba abajo se puso el casco y se volvió a montar atrás. Unos segundos después ya venían, ni rápido ni despacio, detrás de nosotros...pero con la luz delantera apagada!!

    Fue al ver eso donde, dispuesto a no seguir en jueguitos de gato y ratón, que al pasar por el Mc Donalds de Plaza del Sol volví a detener la moto abruptamente, frente a la parada de buses, y mientras con una mano le hacía señas a Abraham de que frenara delante mío, con la otra ya tenía la 9 en la mano, lista con su tiro en boca.

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    Muchas veces he pecado de paranoico con estas cosas, pero siempre prefiero ponerme alerta y luego reírme al que era impresión mía y no más, que pensar que "a mí no me va a pasar" y luego tener que llorar la falta de prudencia. Empezando a prepararme ya para lo peor, comprobé el status del armamento disponible y le hice señas a Abraham, quien también se había puesto alerta, para que me siguiera.

    Avanzamos un par de cuadras mientras yo vigilaba la distancia de la Púlsar con la moto de Abraham y me hice lanzado al parqueo a mano derecha de Video Centro San Pedro. Una vez en posición de defensa esperé a que mi amigo se aparcara a mi lado, mientras los dos tipos en moto nos pasaban de lado sobre la principal, mirándonos enigmáticamente. Aunque hubiera esperado una mirada agresiva, provocadora o de odio, la mirada del carajo que iba atrás (el que tiende a encañonarlo a uno en un bajonazo) no me dijo nada...más bien me dejó desconcertado, pensando que tal vez, otra vez, eran imaginaciones mías.

    Tras esperarnos un par de minutos, dando tiempo a que se fueran los maes de la Púlsar, Abraham y yo nos volvimos a montar en las motos y nos pusimos en marcha en ruta por Plaza del Sol. Avanzamos cerca de 150 metros, a la altura de Mr. Pizza, solo para percatarnos de que los de la Púlsar se habían parado por ahí. Uno de ellos, el de atrás, incluso se había quitado el casco y se había bajado...más misterio aún! Si yo fuera a asaltar a alguien en moto lo que menos querría sería que me vieran la cara...

    Aún así, apenas nos vieron pasar, el mae que estaba abajo se puso el casco y se volvió a montar atrás. Unos segundos después ya venían, ni rápido ni despacio, detrás de nosotros...pero con la luz delantera apagada!!

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    Muchas veces he pecado de paranoico con estas cosas, pero siempre prefiero ponerme alerta y luego reírme al que era impresión mía y no más, que pensar que "a mí no me va a pasar" y luego tener que llorar la falta de prudencia. Empezando a prepararme ya para lo peor, comprobé el status del armamento disponible y le hice señas a Abraham, quien también se había puesto alerta, para que me siguiera.

    Avanzamos un par de cuadras mientras yo vigilaba la distancia de la Púlsar con la moto de Abraham y me hice lanzado al parqueo a mano derecha de Video Centro San Pedro. Una vez en posición de defensa esperé a que mi amigo se aparcara a mi lado, mientras los dos tipos en moto nos pasaban de lado sobre la principal, mirándonos enigmáticamente. Aunque hubiera esperado una mirada agresiva, provocadora o de odio, la mirada del carajo que iba atrás (el que tiende a encañonarlo a uno en un bajonazo) no me dijo nada...más bien me dejó desconcertado, pensando que tal vez, otra vez, eran imaginaciones mías.

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    Tras esperarnos un par de minutos, dando tiempo a que se fueran los maes de la Púlsar, Abraham y yo nos volvimos a montar en las motos y nos pusimos en marcha en ruta por Plaza del Sol. Avanzamos cerca de 150 metros, a la altura de Mr. Pizza, solo para percatarnos de que los de la Púlsar se habían parado por ahí. Uno de ellos, el de atrás, incluso se había quitado el casco y se había bajado...más misterio aún! Si yo fuera a asaltar a alguien en moto lo que menos querría sería que me vieran la cara...

    Aún así, apenas nos vieron pasar, el mae que estaba abajo se puso el casco y se volvió a montar atrás. Unos segundos después ya venían, ni rápido ni despacio, detrás de nosotros...pero con la luz delantera apagada!!

    Fue al ver eso donde, dispuesto a no seguir en jueguitos de gato y ratón, que al pasar por el Mc Donalds de Plaza del Sol volví a detener la moto abruptamente, frente a la parada de buses, y mientras con una mano le hacía señas a Abraham de que frenara delante mío, con la otra ya tenía la 9 en la mano, lista con su tiro en boca.

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  13. ...
    Mi posición, disposición y distancia de tiro hubiera sido perfecta para poner a prueba mi sangre fría pero algo me disuadió: había una muchacha a menos de 3 metros de mi moto sentada en la parada esperando el próximo bus a Cartago!

    El colerón y la adrenalina me impulsaban a sacar y volarles las llantas, pero no era para matar del susto a la muchacha ni terminar en un mierdero judicial (al final las ratas siempre buscan cómo demandarlo a uno!), y me abstuve. De todas formas no fue necesario pasar a más, ya que las ratas iban bien avispadas y, apenas me vieron reaccionar y adivinaron lo que se les venía, dieron vuelta en U y se desaparecieron. Así no más...

    Ante este tipo de situaciones SIEMPRE hay que andar en la calle muuuuy vivo, muy atento a todo lo que se mueva y se vea/sienta sospechoso. Como dice el viejo dicho: mejor prevenir que lamentar.

    Creo que pronto voy a tirar un tema sobre seguridad con esta anécdota de fondo. Estén atentos al blog, que pronto si Dios permite vienen temas nuevos!

    Saludos,

    R.

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  14. nesesito ayuda me acabo de comprar una moto y no se nada apenas tengo 2 dias con ella y nesesito sacar licencia y saber cosas que no se ayuda luis_eduardo7@hotmail.com antemano grasias esta muy buena esta pagina salu2 suertte!!

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  15. tremendas anecdotas tio, que historias debes tener.. ..te seguimos leyendo!

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    1. 170 000km y contando hasta donde Dios diga! R.

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